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¿Señales del fin de una era?

 ¿Señales del fin de una era?

Por: Jesús María Ludi
Al observar cómo se desarrollaba la pandemia durante los años 2020 y 2021, me cuestioné la forma de vida que estábamos llevando a cabo, descuidando lo más importante de nuestra propia humanidad, o sea la existencia misma.
Fue entonces cuando reflexione, ¿Habremos tocado fondo para al fin entender, que no somos lo que creíamos?. No somos la raza superior tan mencionada por algunos estudiosos.
Siempre vimos la vida con el ojo equivocado; pues la sabiduría que nos permitiría comprenderla, no está entre nosotros, pasó ya hace tiempo al olvido.
Con esta triste realidad, queda expuesto el margen de error que hay, entre el camino que nos conduce a la verdad y el que nos conduce por la ignorancia.
Pusimos en marcha un motor, desafiamos los cielos con una máquina con alas y conquistamos las aguas con unas simples hélices. Pero, en la prehistoria quedó qué tenemos un corazón que siente y nos mantiene con vida, un órgano naturalmente computalizado que nos ordena y nos guía y un organismo complejo que va más allá de nuestra comprensión. Y además, que compartimos un espacio y lugar en el universo con otros semejantes, al que podemos llamar hermanos unidos por la misma sangre.
Desde ese instante me pregunté ¿Marcará esto el fin de una época sumergida en la viveza, arrogancia, soberbia y egoísmo, hasta el punto de la misma estupidez y vulgaridad? Sin embargo, al transitar el año 2022, mi respuesta fue un rotundo no. Entonces ¿Qué nos pasó? Los deseos más impuros, brutales y salvajes salieron a la luz, es decir la oscuridad se nos apoderó. Se produjo un efecto contrario al que pensábamos de que seríamos mas sumisos y mansos.
Evidentemente, a nivel psicológico, esta experiencia nos descolocó por completo.
Por ende, pensar antes de actuar quedo en un segundo plano, como algo pasado, viejo y antiguo. No obstante, hoy la palabra «vivir» tomo otro significado, experimentar la libertad en lo absoluto, quebrantando tantos códigos y leyes naturales para una convivencia saludable dentro de una sociedad, sin importar las consecuencias.
Está realidad demuestra, que el sistema que por años nos ha gobernado y es la base por el cual nos hemos regido a nivel mundial, es un fracaso. Si nos detenemos un segundo y escuchamos nuestra conciencia, desvelaremos todas las mentiras que por años hemos creído.
Nos vendieron una vida de placeres y lujos, pero siempre caminamos al filo del precipicio.
– La verdad es invisible a los ojos – dice el dicho ¿Será que la «verdad» que nos contaron desde chicos, es la desfiguración del conocimiento original divino, que nos convertiría en un individuo con dones y capacidades ilimitadas, sustrayendonos del saber qué nos dejaría incapaces de desarrollar facultades extraordinarias, para que un grupo minoritario controle nuestra existencia a su voluntad y así enriquecerse con sus planes? La conclusión está a la vista de todos.
Teniendo noción de esto, y aunque sea una loca idea, no deja de ser una posibilidad.
Sí ese conocimiento que nos fue arrebatado no creen ¿Que sería la llave para gozar con el mayor de los placeres de la vida misma en su máxima plenitud? ¿Siendo nosotros mismos, amos y señores, que nos conduciríamos por una libertad saludable de paz y amor, entre todas las criaturas que habitan la tierra? En el fondo de su corazón encontrarán la respuesta.
Concluyendo, hagamos el ejercicio de empezar a hacer un juicio justo de las cosas que estamos haciendo en la actualidad, no nos dejemos llevar por un simple verso, que sabe al paladar como un caramelo. Y no nos olvidemos, que la supremacía que gobierna el universo, hay un Dios que nos ama infinitamente sin condiciones, desde el primer día en que pisamos está bendita tierra.