NOTA DE OPINIÓN.
FUENTE: PICHI BLAZQUEZ PARA ER24
EL PJ ENTRERRIANO, EN VEZ DE UNIR, DESHACE: La agrupación «Base Popular Peronista» pidió la expulsión de la senadora Gladys Domínguez
Mientras el peronismo entrerriano atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia reciente, con derrotas electorales, pérdida de representación y una creciente desconexión con sectores de la sociedad, algunos dirigentes parecen más preocupados por expulsar compañeros que por reconstruir un proyecto político competitivo.

La agrupación «Base Popular Peronista» solicitó la expulsión de la senadora provincial Gladys Domínguez del Partido Justicialista. El pedido vuelve a exponer una interna que parece no tener fin y que, lejos de fortalecer al movimiento, profundiza las divisiones en un espacio que necesita discutir ideas, propuestas y autocríticas.
La pregunta que muchos militantes se hacen es sencilla: ¿el problema del PJ son los dirigentes que piensan distinto o la incapacidad de construir consensos? Mientras otras fuerzas políticas trabajan para ampliar sus bases de sustentación, en el peronismo entrerriano algunos sectores parecen optar por la depuración permanente como método de conducción.
La historia del justicialismo siempre estuvo marcada por debates intensos, diferencias y matices. Sin embargo, cuando la respuesta a cada discrepancia es un pedido de expulsión, el mensaje que se transmite es de intolerancia política y de cierre interno.
En una provincia donde el PJ intenta recuperarse de sucesivas derrotas, las expulsiones, amenazas disciplinarias y enfrentamientos públicos parecen alejar cada vez más la posibilidad de una verdadera unidad. Y mientras la dirigencia discute quién debe quedarse y quién debe irse, la sociedad sigue esperando respuestas a problemas mucho más urgentes.
Porque un partido que expulsa puede demostrar autoridad. Pero un partido que convence, contiene y construye mayorías demuestra liderazgo. Y hoy, en Entre Ríos, esa parece ser la discusión de fondo.

