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EL AGRESIVO DISCURSO DE MILEI | El presidente estaba alterado, desbordado, disperso y errático

EL AGRESIVO DISCURSO DE MILEI | El presidente estaba alterado, desbordado, disperso y errático

Los empresarios que fueron al Hotel Alvear a escuchar el discurso de Javier Milei en el Council de las Américas, lo notaron DESBORDADO, DISPERSO Y ERRÁTICO. Ya desde su ingreso al hotel, el Presidente despertó la alarma, cuando no reconoció a Susan Segal, anfitriona del Council desde hace 23 años y se abalanzó sobre el escenario para saludar primero que nadie, al titular de la Cámara Argentina de Comercio, Natalio Grinman, su principal defensor dentro del establishment, mientras que Paolo Rocca y Héctor Magnetto a la cabeza, están estudiando reemplazarlo por Patricia Bullrich.

Como se palpó en el Alvear, el Círculo Rojo teme que el creciente mal Gobierno Libertario y la crisis económica, detonen en la gente el modelo que ellos defienden y esto habilite, el regreso del Peronismo. Para colmo, Milei renovó su ataque a los empresarios y periodistas, y los mezcló con críticas al aborto y los barbijos.

Volvió a cargar contra Paolo Rocca de Techint, diciendo que «se benefició con la prohibición de exportar chatarra, porque le permitió comprar insumos, en condiciones más ventajosas».

También atacó a Javier Madanes Quintanilla y festejó que 921 trabajadores de FATE se hayan quedado sin empleo:
«Tengo a 47 millones beneficiándose y 921 perjudicándose.

Si queremos ser grandes, tenemos que ponernos los pantalones largos y los prebendarios hijos de puta, tienen que quebrar», dijo frente a los empresarios que lo miraban sorprendidos. «Ustedes tienen que definir de qué lado están.

¿Alguno de ustedes están en contra de que caigan los salarios del sector público? Que caigan los sueldos de los empleados públicos es menos impuestos para ustedes. La libertad duele, e implica sufrimiento», dijo en referencia a la caída de la industria y la construcción. Grinman, con muy pocas habilidades para la sutileza, intimó a los empresarios presentes a apoyar al Presidente, logrando que se movieran incómodos en sus butacas de primera fila, Gustavo Weiss, Presidente de la Cámara Argentina de la Construcción y Martín Rappallini de la Unión Industrial Argentina, dos de los sectores más golpeados por el Gobierno Libertario.

El discurso NO CAUSÓ GRACIA. MUCHOS SE LEVANTARON Y DEJARON LA SALA SEMI VACÍA, CON UN MILEI TRANSPIRADO Y A LOS GRITOS.

*Fuente: La política online