CHAU DEMOCRACIA Y CHAU LIBERTAD DE PRENSA: JAVIER MILEI CERRÓ LA CASA ROSADA: EL PRESIDENTE QUE LE DECLARÓ LA GUERRA A LA PRENSA
La escena empieza a volverse peligrosa: menos preguntas, menos acceso y más control sobre quién puede hablar y quién no en la Casa Rosada. Lo que el gobierno intenta vender como “orden comunicacional” tiene otro nombre: cerco informativo.
El presidente Javier Milei no solo confronta con periodistas en redes o discursos. Ahora avanza un paso más: busca condicionar directamente el ejercicio del periodismo en el corazón del poder.
El esquema es claro y cada vez más evidente: acceso restringido, preguntas filtradas y un discurso oficial que pretende circular sin interferencias. En otras palabras, un gobierno que quiere hablar solo y que considera incómoda cualquier voz que no se alinee.
No se trata de una pelea personal con la prensa. Se trata de algo más profundo: el intento de redefinir las reglas del juego democrático, donde el control ya no lo ejerce la sociedad a través del periodismo, sino el propio poder sobre la información.


